La Arquitectura Mexicana

México, un país con tanta cultura, historia y folclor no podría dejar de tener una de las arquitecturas más diversas y originales del mundo. Por la riqueza estructural, funcional y estética de la arquitectura mexicana, muchas de sus construcciones son consideradas patrimonio de la humanidad.

Con arquitectos y diseñadores mexicanos de renombre, las tendencias más marcadas de la arquitectura mexicana son, la arquitectura prehispánica, arquitectura colonial y arquitectura moderna.

La arquitectura mexicana prehispánica era cíclica, estaba regida por los tres niveles —el inframundo, el plano terrenal y la bóveda celeste—, así como por cuatro rumbos que marcan el camino del Sol: norte, sur, este, oeste, equivalente dicho numeral también a las estaciones del año: primavera, verano, otoño e invierno; y al ciclo de la vida: infancia, juventud, adultez y vejez. Esta etapa de la arquitectura mexicana destaca entre las monumentales obras construidas por nuestros antepasados y sin limitarse a simples construcciones, sino abarcando diseños urbanos completos.

En cuanto a la Arquitectura colonial, los mexicanos supieron mezclar en las dosis correctas aquellos conocimientos y estilos Europeos con los conocimientos ancestrales sobre edificación, adecuación al clima y corrientes estéticas. En diferentes colonias de las grandes ciudades mexicanas podemos encontrar la arquitectura colonial en inmensas obras, diseñadas de manera extravagante con jardines, ventanales, volúmenes grandes en el interior, y con ubicación visible para la sociedad puesto que representaban obras asequibles para cierto nivel social que se creía podía reconocer más el valor artístico-arquitectónico de estas obras.

Pero la riqueza de la arquitectura mexicana no se limita a la historia, su reconocimiento es algo que se construye día a día, y los profesionales mexicanos ponen su talento con diseños vanguardistas, audaces, sociales, precisos, estructuralmente viables pero visualmente increíbles.

Uno de los principales objetivos de la arquitectura mexicana actual es destacarse de otras arquitecturas, de otras naciones, y se logra por medio de la propuesta de la arquitectura orgánica, que buscaba una integración armónica con el paisaje, y con el movimiento del muralismo y el paisajismo, convirtiéndose en una arquitectura oficial pero que al mismo tiempo representaba a la sociedad.

Algunos de los representantes de esta arquitectura orgánica, que mezclaba lo funcional con lo vernáculo, el paisaje y lo emocional, son Juan O´Gorman, Luis Barragán y Fernando González Cortázar.
La arquitectura oficial, por otro lado, comenzó también a darle forma a la arquitectura mexicana ante el mundo, los mayores representantes de estos monumentales edificios son Abraham Zabludovsky y Teodoro González de León.

La combinación de estilo y cultura tan fuerte ha logrado que la arquitectura Mexicana sea diversa pero también histórica, y ante una historia tan fuerte como la de nuestro país, los jóvenes arquitectos mexicanos luchan día a día por marcar tendencia con tendencia propia.

Vivimos en tiempos donde se realizan miles de obras, desde habitacional hasta industrial o comercial, desarrollos particulares y urbanos que contemplan las manos de arquitectos talentosos en cada rincón de México, su capacidad combinada con el actual acceso a materiales y tecnología de punta ayuda a lograr que estos avances tanto plásticos como estructurales y funcionales, consoliden la nueva tendencia de la arquitectura mexicana actual.

Es importante resaltar el impacto internacional que la arquitectura mexicana está logrando. Diseños que rompen el molde, que resaltan por su vanguardia y porque funcionan tanto estructural como estéticamente, logrando una perfecta simbiosis entre forma y función; algunas de las características que vemos en sus obras son:

  • El manejo funcional del espacio que optimiza las superficies y destaca volumetría majestuosa sin necesidad de ornamentos o volúmenes irregulares.
  • Una constante del uso de materiales modernos como el acero, concreto, aluminio y cristal en conjunto y/o fusión con la tradición mexicana (como el ladrillo de barro y el adobe) y el lujo (como mármol, granito, cuarzo, maderas finas) combinación que genera obras únicas con distintivos toques mexicanos.
  • Una sensibilidad social a cada obra en particular. El mantenerse al tanto de las tendencias estéticas en el mundo no les limita a crear obras adecuadas para cada situación y necesidad en cada región. Obras adecuadas para la región donde se construyen.
  • Los arquitectos mexicanos entienden que no se trata nada más de la forma, sino de la función. Cada pieza arquitectónica debe vivirse, usarse y habitarse. Si sus formas son habitables de tal modo que ni siquiera se perciban, esta arquitectura funciona. Los nuevos arquitectos mexicanos están logrando esto, edificios transparentes, altos, bajos, con texturas intensas o superficies llanas, de colores llamativos o neutrales, pero en donde sus habitantes se sienten realmente en casa.
  • El pensar y crear fuera de lo cotidiano se ha vuelto una constante. Los arquitectos mexicanos se están atreviendo a romper las reglas estéticas y estructurales para crear volúmenes que parecen imposibles. Construir una casa con altos muros transparentes es atreverse a ser diferentes, a exponer la vida íntima de los habitantes, pero también es arriesgarse a destacar, y eso es lo que muchos de los arquitectos jóvenes actuales están haciendo.
  • La arquitectura moderna mexicana está retomando los conocimientos ancestrales al adecuar las obras a las condiciones climáticas de la región, volteando a ver los antepasados para resolver problemas como el asoleamiento, el uso de energía, el movimiento de la tierra, el espacio dentro y fuera de la obra, las lluvias, el aire, condiciones del suelo y buscar nueva soluciones con base a respuestas bien fundamentadas.
  • La ecoarquitectura o arquitectura sustentable ha tomado mucha fuerza últimamente. Cada vez hay más acceso a equipo y materiales amigables con el medio ambiente, mismos que no sacrifican aspectos estéticos al implementarse y que los arquitectos mexicanos están descubriendo día con día y usando cada vez más.

En la arquitectura actual mexicana podemos ver claramente la influencia y los aspectos rescatados de la arquitectura vernácula, pero en formas excéntricas, audaces y valientes que rompen reglas de una buena manera. Muros grandes que dividen fachadas, jardines escalonados, materiales expuestos, combinaciones de colores disruptivos y sobrios, mezcla de estilos, y más son las características del México arquitectónico actual.

México con su cultura e historia tan genuinas han provocado una arquitectura que mezcla el arte con el ingenio y que cada vez genera más reconocimiento mundial.

No importa si la obra tiene un corte contemporáneo, industrial, minimalista o moderno. Si tiene la firma de un arquitecto mexicano, encontraremos una parte de Mexico en ella.